Llamó a Luzu para participar de una consigna y terminó llorando de emoción tras ser ayudado por la comunidad
Su nombre es Osvaldo, quien pasó de la risa al llanto tras un favor enorme que le hicieron en Nadie Dice Nada.
Este martes, en Nadie Dice Nada, interactuaron con la comunidad telefónicamente. La idea era graciosa: debían contar experiencias sexuales con metáforas para que los menores no se den cuenta.
Esto llevó a que llame Osvaldo, quien reveló cuestiones íntimas, generó un arduo debate, al tiempo que terminó abriéndose como si fuera un grupo de amigos. El suscriptor reveló que se le incendió su casa en primer lugar y el ánimo dio un giro de 180 grados.
Acto seguido, agregó que una vez estabilizados se cayó desde una altura bastante grande y se fracturó con perforación de intestino incluida. Fue ahí donde dijo que "jugar a la play" (metáfora sexual) "me salva la vida", mometo donde se puso a llorar por no tener coberturas para la operación que necesita y los insumos suficientes: "Hace 20 meses que no trabajo, si no fuera por mi familia no sé dónde estaría".
una vez más LMCDM ?? pic.twitter.com/k3A4Gnm9z4
— cm de luzu (@cmdeluzu) July 28, 2026
Nico Occhiato y todo el equipo se ofrecieron a ayudar mientras Osvaldo lloraba: "Es un momento difícil". En Luzu le pidieron el alias, y el hombre no paró de llorar de emoción al recibir instantáneamente más de 7 millones de pesos. Su esposa también se emocionó en vivo.
El hombre remarcó su decepción por no poder mantener a la familia como quisiera y todos los aconsejaron. Asimismo, las bolsitas que usa para hacer sus necesidades son muy caras y no podía pagarlas. Por todo esto, se generó un clima de total y absoluta emoción. Muchos se ofrecieron a donar. "Es la comunidad que tenemos que es impresionante" deslizó Nico Occhiato. Martín Garabal, fiel a su estilo, se encargó de descontracturar con chistes.
"Estas cosas no pasan de casualidad Osvaldo, seguramente te las re contra merecés" agregó el conductor antes de cortar el llamado. El monto ascendió a 15 millones de pesos y las lágrimas no pararon.